Inicio > Noticias > 12/10/2016
WEB SMR
Follow us in FaceBook
Escuela del corazón 2017
Últimas novedades
Vocaciones Proyectos SMR

Orad con nosotras






    Clic aquí

PENSAMIENTO DEL DÍA
Madre María de Jesús
  • Ésta que el Señor os ha dado por madre,a pesar de su indignidad e impotencia para desempeñar este cargo, os lleva en su corazón y deseo que se perpetúen los lazos de familia que nos unen. (304)
Madre María de Jesús

Calendar
<< Febrero 2018 >>
DomLunMarMieJueVieSab
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28      
TESTIMONIO VOCACIONAL DE LA HERMANA AMPARO RUIZ ROMÁN Barcelona, agosto 2016
 
12/10/2016

TESTIMONIO VOCACIONAL

DE LA HERMANA AMPARO RUIZ ROMÁN

Barcelona, agosto 2016

 

La experiencia la recoge un sobrino de Amparo para hacer un trabajo de religión.

Él lo narra así:

Mi tía nació en un pueblo pequeño de la provincia de Málaga, en el  sur de España. Por la situación de la guerra civil en España vivió por un tiempo en el campo, con sus  abuelos ya que sus padres tuvieron que huir por la guerra y estuvieron fuera tres años hasta que ésta acabó.

Una vez pacificado el ambiente fueron a vivir a Antequera, un pueblo más grande también de la provincia de Málaga. Amparo es la cuarta de ocho hermanos, con lo cual obedecía a los mayores y cuidaba a los pequeños.

Después de la guerra, la situación económica era difícil más en algunas zonas de España y mi tía se fue a trabajar a Barcelona donde ya estaba trabajando su padre. Allí cuidaba de unos niños.

Un día, repasando el catecismo con uno de los niños para llevar sus deberes hechos al colegio, leyó en el catecismo que los que no están bautizados no son hijos de Dios y por lo mismo no van al cielo.

Esto le impresionó mucho porque ella no estaba bautizada. Compartió su impresión con la señora de la casa y le dijo que ella quería ser bautizada. La señora la llevó a las reparadoras de la calle Caspe, para que le prepararan para el bautismo y la hermana Ramona Goenaga de las reparadoras, le preparó. Se bautizó a los 19 años y sus padrinos de bautismo fueron los señores de donde trabajaba.

Poco a poco Amparo fue experimentando que la presencia de Dios en su vida le hacía feliz, salía con chicos pero no le llenaba para nada y a los 21 años, después de un discernimiento acompañada por la hermana Ramona Goenaga, decidió ser reparadora, cosa que su padre no acogió bien.

Con el gozo de seguir a Jesús para siempre, mi tía entró de postulante en Pamplona, tomó el hábito en Chamartín de La Rosa y el noviciado lo hizo en Barcelona.

Ahora, dice que Dios, el Dios de Jesús, es el centro de su vida, cree en un Dios Padre bueno, creador, que nos ama con entrañas de misericordia y encarnado en Jesús, el Redentor, el Libertador. El sostiene su vida, la fortalece, le da sentido, gozo y esperanza. En Él ha conocido la ternura de un Dios que es Padre-Madre y que le invita a amar con esa ternura a todos, eso dice ella, que es reparar.

Vive la fe con alegría, con la confianza puesta en este Dios Padre, con el gozo de poder vivir su ternura y darla a conocer a otros. Procura vivir desde dentro: conocer a Jesús y darle a conocer, amarle y ofrecer a otros su amor para que también se sientan amados por Él y le amen y no quiere adorar a nadie más que a Él y que otros puedan deshacerse de los ídolos que nos ofrece la sociedad actual y no adoren a nadie más que a Él.

Después de unos años de Vida Religiosa, por inquietud misionera y por más entrega a Dios, para darlo todo por los demás como había hecho Jesús, pidió  ir a misiones y vivió  cinco años en Colombia. Luego pensó que era necesario renovarse  para poder dar a conocer a Dios de otra manera en la sociedad en la que vivimos y volvió  a Barcelona para estudiar. Hizo graduado escolar y puericultura, lo cual le facilitó para trabajar en una guardería durante muchos años. Allí se expansionó amando a los niños con la ternura de una madre,  dando testimonio de fe entre las compañeras de trabajo y con los padres de los niños, su  sonrisa fue siempre testigo de su calidad de fe y entrega.

Durante muchos años colaboró en la parroquia dando catequesis a niños y jóvenes. Con gusto ha animado la liturgia en la parroquia durante muchos años, porque para ella cantar para el Señor  Jesús es un gozo, y le alegra comunicar con el canto la alegría que lleva dentro de pertenecer a Él, en la Congregación de María Reparadora y así la  gente con la que convive sabe también que es muy feliz y que eso de ser religiosa vale la pena.

Vivir en una comunidad de vida y misión, queriendo a las hermanas como verdaderas hermanas, unidas en el caminar con todos los vecinos, niños, jóvenes, adultos y ancianos. Con una comunidad parroquial viva en la que está integrada su comunidad y en la que comparte la vida y la fe con laicos, dice que enriquece su vida reparadora, la cual sigue viviendo con gozo.

El sobrino que hace la encuesta a Amparo confiesa:

“Haciendo este trabajo me he dado cuenta que no toda la gente se rige por las mismas normas de la sociedad occidental. Hay personas que no se dejan llevar por el poder que tiene el dinero y que lucha contra esa imagen falsa de Dios que tenemos. He visto también que hay personas que se dejan llevar por una fuerza interior que si la siguen viven felices y hacen felices a otros.

Este trabajo lo he hecho por si hay alguien que como yo, se da cuenta al hacerlo que si encuentra esa fuerza interior, a la que mi tía llama Dios, que brota del interior de cada persona, es bueno que se deje llevar por ella y que se apunte a ser feliz.