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SEVILLA 11 de octubre: Clausura del Bicentenario del nacimiento de Emilie D'Oultremont, NMF, y Accion de gracias por las Bodas de Oro de nuestra hermana Emilia Vicente
 
05/11/2019

 

COMUNIDAD DE SEVILLA 11 de octubre

CELEBRACIÓN DE LA CLAUSURA DEL BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE EMILIA, NMF,
BIENAVENTURADA MARIA DE JESÚS: 

“Una vida entregada para la vida del mundo”.

Con motivo de este acontecimiento, la víspera de la fiesta, por la tarde, toda la comunidad nos reunimos en oración con gozo y acción de gracias, de manera especial, por el don de la vida de Emilia d´Oultremont; en la que podemos contemplarla como modelo de entrega y fidelidad a la misión que Dios le confió a lo largo de su vida.

Acción de gracias, también en la oración por los 50 años de Consagración, al Dios de la vida, de la Hna. Emilia Vicente, en nuestra Congregación.

A lo largo de toda la oración, en el fluido compartir de cada hermana, tocadas por la espiritualidad y ejemplo de Maria – Madre y de Emilia, NMF, hicimos eco del salmo que nos invitaba a contemplar la realidad propia y de nuestro mundo, por lo que:

-Pedimos perdón al Señor al contemplar una vez más que, hoy, sigue habiendo demasiadas gentes, crucificadas injustamente: Hijos de Dios nuestros hermanos sin techo ni pan... y demasiadas contiendas egoístas, e insolidarias.

-Reconocimos que es mucha la solidaridad, sí; pero que también es grade la indiferencia porque nos cuesta ser samaritanos.

-Suplicamos al señor hiciera, renacer con fuerza entre nosotras la ternura, la justicia, la compasión propia de nuestra vocación.

Expresamos el deseo de vivir con un talante pacífico, y la valentía propia de los profetas, de los santos. Y para toda la congregación pedimos ser revestidas con la fortaleza del Espíritu de Reparación con la solidaridad de Maria de pie ante la cruz, y de su talante en La Visitación: aquella actitud servicial y alegre, humilde y gozosa que tornó a ella hecha bendición: “Bendita tu entre las mujeres” ...

En esta oración compartí mi acción de gracias por la fraternidad y misión compartida en la Congregación y por la Misericordia, la ternura, y la fuerza del Señor que me ha acompañado toda mi vida en los momentos de apretura y también en los más gratificantes.

Y en este momento de oración pedí y pido oraciones por mí, para que el Señor me conceda la gracia del olvido propio, y así vivir con paz y abandono el despojo, la debilidad e incertidumbre del momento presente, dejando en sus manos mi futuro.

El 11 por la mañana llegamos todas al rezo de laudes vestidas de fiesta. A lo largo de la mañana fueron llegando las HH Elisa Calderón, Ángela y Mercedes llenándonos de contento por poder compartir un día tan señalado, en hermandad festiva, en la casa enfermería.

A las doce y cuarto, como todos los días, tuvimos la Eucaristía; pero eso sí, con la capilla adornada, “ad doc.” con dos bonitos y sencillos ramos de flores blancas y una bella orquídea al lado del clásico cuadro de NMF, en el que se apoyaban nuestras Constituciones y el folleto las Orientaciones del último CG.

 

Nuestro capellán celebró la Eucaristía revestido de fiesta con la bonita casulla

bordada por Nuestra Madre que, hasta el día de hoy luce como nueva, aquí en

Sevilla, ya que está bien cuidada, y conservada “como oro en Paño”.

Comenzamos la misa con el Canto: “Me has llamado Señor”. Seguimos la

liturgia según el folleto de la festividad.

Para la homilía el sacerdote se centró de una manera sencilla, breve y

profunda en el salmo 15. El padre fue desgranado la honda espiritualidad y

fuerza humana y espiritual de cada una de las frases del mismo: “Tú Señor

eres el lote de mi heredad”. Me ha tocado un lote hermoso y me encanta mi

heredad, Tú me proteges, eres mi refugio, mi Señor, me aconsejas. Hasta

de noche me instruyes, Te tengo siempre presente, contigo no vacilare

porque me guías por el sendero de la vida, Tu presencia me llena de gozo.”

El espíritu, la fuerza y hondura de estas palabras fue como un bálsamo para todas nosotras, frágiles y

limitadas. El mejor regalo de bodas.

Antes del ofertorio (en el que cantamos “entre tus manos”) hicimos la renovación de los votos.

Terminamos la Eucaristía con el canto “Monstrate”. Fue una Eucaristía para no olvidar y agradecer

toda la vida.

A la una y media, hora de la comida, bajaron al comedor

a las hermanas de la enfermería, para alegría de todas.

La hermana Dolores, nuestra superiora (ya bastante bien,

gracias a Dios), se había ocupado de arreglar el comedor

que lucía como de fiesta: presidido por la Virgen sobre una

mesa adornada con flores y las felicitaciones y regalos

propio de las bodas.

Todas gozamos del momento con una comida sabrosa y

fraterna de lo más.

(A todas y cada una de las hermanas y comunidades, que se han hecho presentes, mi

agradecimiento por su cercanía y detalles; de Manera muy especial a mis hermanas

Mari luz y Maria Jésus por tanta complicidad y ayuda en el caminar Juntas, desde

que nos encontramos, las tres, en un segundo noviciado en el que sellamos un pacto, “los

tres pollos chapuzados”, desvalidos pero fuertes en nuestra fe: llegaremos a la menta,

confiadas en la misericordia del Señor. Nunca nos separaremos”. Este fue el pacto, lo

hemos logrado con la gracia de Dios y vivimos agradecidas.

Otro momento comunitario importante lo vivimos en un animado recreo, a las cuatro de la tarde, antes de que partieran la Hª Elisa y las hermanas de Cádiz. En ese momento compartí, un poco, algo de cómo había vivido mi “historia de salvación” en la Congregación y mi agradecimiento a Dios a las hermanas y personas en las que Dios, de alguna manera se me había hecho presente. Y para no alargarme mucho concluí pidiéndole prestado al Poeta Tagore uno de sus bellos poemas, que tan bien reflejan mi experiencia de Dios sobre todo en la Internacionalidad de la Congregación. Y en misión compartida (tanto en España como en América y en todas las partes donde Dios me ha ido llevando).

Seguidamente escuchamos con mucha atención el compartir de las HH de Cádiz relacionado con su proximidad a los que más lo necesitan: (emigrantes y toda persona que necesite de su cercanía).

 

 

Hoy comparto con tod@s este poema que expresa una honda experiencia desde el inicio de mi vida, como Reparadora, en la acción- misión o en la pasión sin acción, pero con el alma despierta.

TU ME HAS TRAIDO

“Tú me has traído amigos que no me conocían.

Tú me has hecho sitio en casas que me eran extrañas.

Tú me has acercado a lo distante

Y me has hermanado con lo desconocido.

Mi corazón se inquieta cuando tengo que dejar mi albergue acostumbrado.

Olvido que lo antiguo está en lo nuevo y que en lo nuevo también estás tú.

En el nacimiento y en la muerte, en este mundo o en el otro,

en cualquier sitio donde tú me lleves

Tú eres tú mismo, el único compañero infinito de mi vida infinita,

Tú que estas atando siempre mi corazón con lazos de alegría a lo ignorado.

Pero cuando se te conoce, nadie es extranjero,

ninguna puerta está cerrada,

¡Señor, concédeme esto que te pido: Que yo no pierda nunca

la felicidad de encontrar lo ÚNICO en este juego de lo diverso”

(R. Tagore)

Para mí, Tú eres lo Único, y contigo: “la causa de los pobres “como causa del Reino para todos)