Page d'accueil > Nouvelles > 07/06/2013
WEB SMR
Hna Carmen Gómez testimonio de fe: "Me acojo a la ternura de Dios"
 

Textos y  cantos de la Eucaristía 4 de junio 2013: word y pdf

Hna Carmen Gómez (Provincia de España)(Lo que expreso su comunidad a la asamblea después de la homilía)

Carmen era una mujer fuerte, valiente, capaz de llevar a cabo todo lo que se proponía. Poeta, creativa, con una voz maravillosa, a través de la cual ha gozado y nos ha hecho gozar en muchas ocasiones. Una mujer de corazón grande, sensible y compasiva al dolor de todos, hermana, capaz de llegar al fondo de la persona y de quererle a fondo perdido, fuese quien fuese. Nunca puso límite a su entrega y servicio, especialmente cuando se trataba de los más necesitados y excluidos de la sociedad: cárcel, droga, rompimiento familiar, los de sin techo…y esto en todas partes y siempre.

Carmen fue una mujer inteligente y de grandes valores y cualidades, que supo hacer vida en los lugares en los que se integró.

Carmen ha sido una mujer de fe, una reparadora integra, un gran apóstol, que ha sabido vivir el carisma reparador y transmitirlo con su vida, en todo momento. En torno a ella siempre han crecido grupos de hombres y mujeres creyentes y últimamente, grupos de asociados/as, como sois muchos de vosotros.

Como reparadoras, nos hemos atrevido a recoger de los apuntes personales de Carmen, algo de lo que ella ha escrito estos últimos días y os lo transmitimos  por si nos dice algo en esta despedida a Carmen. Dice así:

"Agradezco todo lo recibido de Dios, de mi madre que me enseñó a agradecer. A mi familia, a la Congregación y a tantas personas con las que me he relacionado.

Agradezco el dolor y el gozo; el sentirme misionera con otras hermanas de las que he aprendido mucho.

Agradezco la música, el oído musical, y el mensaje que llevo en mi canto.

Reconozco y agradezco mi capacidad de creatividad y posibilidad de expresar y comunicar así mi experiencia de Dios.

Agradezco a las personas que se acercan a mi buscando respuesta, y reconozco mi limitación e impotencia en estos últimos momentos de mi vida.

En este último momento me identifico más con María, me acojo a la ternura de Dios y fortalezco mi compromiso en la misión que recibo y en la que encuentro mi felicidad, dando mi tiempo gratuito a Cristo, contemplándolo en el sacramento de su amor, siendo presencia de compasión y misericordia cerca de los que sufren, comprometiéndome a reparar las heridas hechas a nuestros hermanos y hermanas, dándoles a conocer la ternura que he recibido de Dios, en el intento de dejarme llevar por Él.

Carmen nos dice que pasa del miedo al dolor, a la serenidad y a la paz. Quiere vivir este momento de su enfermedad con dignidad. Confía en las oraciones de tantas hermanas y en la ternura y compasión de Dios, y exclama:

¡No estoy sola, no iré sola, tu bondad y tu misericordia, Señor, me acompañan todos los días de mi vida. Creo que voy a dejarme llevar por ti, Señor, sea lo que sea, tu gracia está en mí, está conmigo!"

Querida Carmen, esperamos con ilusión el Capítulo General, como LUGAR DE ENCUENTRO Y CONOCIMIENTO ENTRE TODAS. Pero no tuvimos la suerte de conocerte, sin embargo desde que supimos de tu delicada salud te hemos acompañado, y ya en el capítulo hemos acompañado a las hermanas de España que vivían desde la distancia esta entrañable y total cercanía contigo en tu dolor. Hoy en medio de la despedida que estamos viviendo de tu presencia, nos llegan las palabras de las hermanas que vivieron contigo y que nos cuentan de qué manera Dios te hizo y te consagró al mundo:Gracias de corazón por tu vida, por tu entrega y fidelidad, por saberte dar completamente hasta el final...